sábado, 28 de diciembre de 2013

Sin título titulado

Descubrir nuestro pequeño santuario entre los repliegues de la red que estamos tejiendo. Enamorarse es tan sencillo y tan duro a la vez. Es la efímera infinitividad, que como un círculo se retuerce en sí misma de color verde y azul. Artísticas palabras bonitas, como las curvas de un contrabajo. Ser o no ser. Pues razón tenía. No sé si ser es fácil por el hecho de existir siendo ser. Mar. Olas. ¿Por qué te gusta tanto? Algún día... Misterio. Afán. Fe. Motivo, razón. Coma en vez de punto. ¿Por qué? No sé. Mar de dudas. Escuchaba una dulce canción. De nuevo la escuchaba. 
Sentir cada gota de cada nota de sustancia intangible entre gotas mágicas de lluvia. Soñar lo ya soñado más tangible que lo anterior citado. Que despiertes en mí la agonía locura al pasar por tu lado. ¿Qué pasa? ¿No me preguntas? No lo hagas. Nunca hay definida respuesta. No me hago la loca más que a tus palabras cuya ignorancia desconozco intentándolo fuertemente. 
Agua. Tierra. Vida. Semilla de algo forjado en realidad. Nada hay que esconder si nunca se ha descubierto aún. Nada. Que por otro lado viene a serlo TODO. Asesino silencioso de mi decadencia por momentos relativos. Desorden buscado. Desorden en busca de desorden. Desorden en busca de desorden ordenado. Tres ideas que iban a ser dos y que había de plasmar en el blanco que ya no es blanco en ningún momento en que mis dedos de pianista recorren ávidamente el negro teclado. Según mi corrector, ávidamente no viene a existir. Pero si el error es par me consuela. Vicio por el hecho de que acabes conociendo hasta el último rincón de mi alma olvidada en tan poco tiempo. Y no culpo a nadie.
Tengo? Y no tengo, como tú dices. Interrogación a medias. ¿Y si hago esto seguramente estarán todos atentos a un texto (todos que pueden ser nadie, puede, es singular) que piensan inconcluso o algo así, concluir no existe sin final, que no existe tampoco, porque parezca una pregunta, pero no lo es.
Claro que existen esas dos pequeñas grandes dos palabras (todo tiene un sentido que comprenderás cuando nuestras palabras se entrelazan en el viento (en realidad es entrelacen, pero amo la z)) que son 'te' 'quiero'
Últimamente cuando te escribo omito punto final, ¿me lo puedes explicar? Hazlo. Es independientemente independiente independizarlo, lo cual cambia el último sentido pretendido

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